
Taiwanesa de origen, radicada en México. Intérprete comercial y ex colaboradora de empresa de capital chino. Durante más de una década observó cómo los empresarios latinoamericanos pierden dinero y oportunidades — no por falta de capacidad, sino por no entender el idioma ni los códigos culturales chinos. Su método está diseñado para que dejes de depender de intermediarios.
PRÓXIMO EVENTO
3 CLAVES PARA NEGOCIAR CON CHINA SIN TRADUCTOR